ECONOMíA

Subastas, paralelo e inflación



 

 

 

Lo anunciado por el Gobierno respecto a las subastas del BCV se circunscribe exclusivamente a acciones en el orden cambiario que, aisladamente, es poco lo que pueden hacer para sacar a la economía de la recesión y abatir la inflación, es decir salir de este proceso de Estanflacion en el que estamos inmersos.
Con las subastas, dado lo discrecional de su otorgamiento, lo que realmente se esta creando es una gran distorsión en la economía. De hecho, luego de cuatro subastas y 160 millones de dólares otorgados, (más bien quemados, diría yo) la divisa luego de bajar su precio en un marginal 0,97%, rebotó  a BsF 6,28 al día 25 de enero precio que esta por encima del mostrado al comenzar las subastas.

En teoría, el tipo de cambio promedio  será de BsF/US$ 3,53. En la realidad, el tipo de cambio para la mayoría de las importaciones estará determinado por el precio del paralelo en la medida en que CADIVI retrase, como es de esperarse, el otorgamiento de las divisas como arma de estrangulamiento al sector privado.
Para el gobierno en contraste, el tipo de cambio para sus importaciones es de BsF/US$ 2,60 y el de sus exportaciones BsF/US$ 4,30, lo que origina un diferencial cambiario de 70% a su favor y en detrimento y desleal competencia con el sector privado que en realidad implica, la aplicación de un impuesto cambiario a la economía y define la devaluación como una estrategia fiscalista  para la obtención de mas bolívares para la compra de conciencias y voluntades en momentos de unas elecciones que le son verdaderamente cruciales.

La intención del gobierno de disminuir el spread entre el dólar Petrolero y el paralelo con las subastas, se topa con su necesidad de más bolívares para satisfacer sus obligaciones políticas, pero el valor de este último no obedece, en nuestro caso, a ningún comportamiento previsible. Especialmente si tomamos en consideración  la errática, ineficiente y  especulativa actitud del gobierno respecto a la divisa norteamericana.
El verdadero valor de la importaciones “no esenciales” estará determinado por el diferencial entre el dólar subasta (aprox. 12 a 16 % por encima del nominal) y la percepción del mercado sobre el paralelo que estará entre 6,00 y 8,00 BsF/USD y no en el que la subasta determine.
No importa cuanta cantidad de reservas queme el gobierno, los acortamientos que se obtengan en el spread serán puntuales y efímeros, y el rebote será cada vez mas pronunciado.
Aunque se debe tomar en cuenta que por la situación electoral, el gobierno no escatimara esfuerzos para evitar POR AHORA que el valor del dólar paralelo se dispare y con ello tenga que recurrir a una nueva devaluación, desde ya anunciada.
Adicionalmente, la concurrencia al mercado de tres tipos de cambio: los dos preferenciales y el de permuta, hace más compleja la administración de la “política” cambiaria que con seguridad propiciará situaciones de arbitraje y corrupción en la asignación de las divisas. Ese esquema de tipos de cambios múltiples ha sido desechado en todo el mundo por los inconvenientes que provoca y particularmente, en Venezuela, ya ha sido implementado en ocasiones anteriores con resultados verdaderamente desastrosos.
El efecto transferencia de la inflación a la devaluación, conservadoramente puede ser estimado en 45% y el efecto mínimo del ajuste cambiario sobre la inflación sería de 25%,  generará  un deterioro de los salarios reales muy por encima de los aumentos anunciados por el gobierno y en consecuencia un aumento de los índices de pobreza del país que seguirán disfrazados en los resultados mostrados por el gobierno, en los que según sus “Técnicos” crecimiento es igual a desarrollo.
En teoría, una devaluación  tendría efectos positivos sobre el sector exportador, pero en un entorno de destrucción del plantel industrial, del sector agrícola, y del sector de servicios como el que se encuentra Venezuela, que ha hecho que la economía nacional sea significativamente más dependiente del petróleo porque no hay manufacturas ni productos agrícolas que ofrecer a los mercados internacionales, esta ventaja teórica se perderá totalmente y por el contrario  lo que aumentará desproporcionadamente será la economía de puertos, es decir las importaciones. Y con ellas la inflación subyacente.
Como he indicado en artículos anteriores, la inflación es un fenómeno monetario y en Venezuela esta íntimamente ligada al comportamiento arbitrario de la liquidez monetaria, dada esta premisa; si al cierre del año 2009 la liquidez era de 236 millardos de Bolívares y las reservas  de 35.800 millardos, el valor implícito (sin descontar los 7.000 MM destinados al FONDEN) es  6,6 BsF /USD y no importa cuantas subastas haga el BCV el precio del dólar paralelo tenderá  a ajustarse hacia ese valor, e inclusive mas arriba dependiendo de la percepción de los agentes.
“El gobierno, sin embargo, se niega a reconocer la realidad en su totalidad y por eso es que las nuevas tasas de cambio fueron fijadas de nuevo por debajo del mercado. Pero no se preocupe, la realidad tiene sus formas de imponerse y de castigar a aquellos que la ignoran”.*
Y los agentes económicos siempre trataran de protegerse ante situaciones que pongan en peligro, lo poco que va quedando de sus patrimonios.
Amanecerá y veremos.

http://www.romulolander.com

 

 

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