ECONOMíA

PERSPECTIVAS DE LA BANCA
VS. TASAS REALES POSITIVAS.



 

 

Ningún sector de la Economía refleja el estado de la misma como el bancario, siendo este además, el de mas fácil seguimiento por parte de los agentes de inversión, quienes dependiendo del resultado de las interpretaciones que den a los balances de publicación, tomaran decisiones trascendentales para el funcionamiento de sus respectivos sectores.
Desde hace varios anos nuestra banca, aunque se debe hacer la salvedad de que varios bancos se han mantenido dentro las practicas convenientes, dejo de cumplir su verdadero papel, el cual no es otro, que el de intermediador entre los agentes activos; Que son aquellos que necesitan mas fondos de los que poseen y por tanto generan demanda de los mismos para satisfacer sus necesidades, y los pasivos, que son aquellos que poseen mas fondos de los que utilizan y por tanto son los generadores de excedentes o ahorro.
Ahora bien; este excedente no ha podido ser utilizado por la banca de manera apropiada debido a las erradas políticas económicas de los últimos gobiernos, produciendo por el contrario una deformación de la actividad del sector y un desvió hacia áreas que no son de su competencia pero que en muchos casos era la única alternativa posible, vista la imposibilidad de colocación de las inmensas cantidades de dinero que estaban en sus manos por el que debían pagar tasas demasiado altas. Esto, de ninguna manera es una defensa de las muy irregulares actuaciones de algunos "banqueros"que verdaderamente estafaron a sus depositantes.
Decía, que este esquema de tasas de interes excesivamente altas fue en gran medida lo que produjo la debacle financiera del país porque no se supo atacar debidamente la causa que lo producía que no es otra que la inflación, a su vez generada por el déficit fiscal, y a la errada potilica monetaria del gobierno.
Ahora bien, estamos hoy en día en presencia de una situación que de no corregirse a tiempo va a producir un desastre exactamente igual al que produjo la crisis bancaria, de la cual por cierto aun no hemos salido.
Me refiero a que en estos momentos la banca esta pagando intereses reales negativos. si tomamos como referencia la cifra de inflación dada por el banco central de marzo del 94 a marzo del 95 que fue del 70,4 % y lo comparamos con el promedio de rendimiento de la tasa de interés pasiva que fue del 30 % el diferencial que se produce, a efectos del depositante, no es otra cosa que perdida neta y por lo tanto destrucción del capital.
Esto mismo ocurre con la banca, si esta no tiene un beneficio que sea igual, o por encima del índice de inflación se descapitaliza y trae como consecuencia la imposibilidad de cubrir y de garantizar el dinero de los depositantes. Las consecuencias son ya conocidas por todos nosotros.
Esto nos trae nuevamente a lo que hemos comentado hasta la saciedad. El problema no es decretar que en adelante las tasas van a ser positivas, el problema es atacar las causas reales que produce este desajuste y este no es otro que el inmenso déficit fiscal que arrastramos. La solución no esta en producir instrumentos de estabilización monetaria que a su vez determinen el comportamiento de las tasas de interés, puesto que al no detener el ritmo inflacionario se mantiene la necesidad de producir cada vez mayores colocaciones, de cancelar los intereses que estos producen y de rescatar estos instrumentos a su vencimiento.
Todo esto lo que hace es postergar el problema pero de ningún modo lo resuelve. Volvemos pues a lo mismo, debemos imperativamente definir una política económica adecuada y coherente que solucione el problema del déficit fiscal y esto pasa por la inescapable necesidad de deslastrar al estado de todas aquellas empresas ineficientes y deficitarias que posee . Impedir a toda costa la practica perversa de producir dinero inorgánico para poder financiar las inacabables necesidades de fondos por parte del estado (mejor dicho; de quienes lo representan), definir lo antes posible una ventajosa ley de protección social que abarque: salud, fondos de retiro y de ayuda a la población jubilada, que en definitiva tendrá un efecto beneficioso sobre la reducción del déficit fiscal por la vía de la eliminación de los pasivos laborales que por concepto de intereses no cancelados genera la imposibilidad del estado para cumplir con estos compromisos. Definir una política de apoyo a las exportaciones no tradicionales, pero entendiendo que no podemos exportar todo lo que nos plazca, sino solo aquellos rubros donde tenemos ventajas reales comparativas, esto evitaría en mucho la tentación de mantener una política devaluacionista con el pretexto de mantener la competitividad de nuestros productos de exportación no tradicional, que en definitiva lo que hace es premiar la ineficiencia y la baja productividad de muchas empresas y castigar a muchas otras que son verdaderamente eficientes. Cumplir con los compromisos contraidos en los acuerdos regionales en cuanto a la nivelación arancelaria, lo que traería la baja en muchos artículos de importación, con el consecuente beneficio para la población.
En fin todas estas consideraciones y algunas mas que trataremos mas adelante son necesarias para poder detener la inflación y en consecuencia las tasas de interés puedan bajar y proteger a lo que quedo de nuestro sistema financiero que hoy se ve seriamente amenazado y con grandes posibilidades de volver a caer en la terrible crisis por la que acaba de pasar, con la diferencia de que esta vez, las consecuencias serian del tamaño de un cataclismo.

AMANECERÁ Y VEREMOS.
ROMULO E. LANDER-HOFFMANN

Volver a Menu 1994 - 1995

TOPE DE PAGINA