ECONOMíA

Las décadas perdidas



 

 

Hace apenas 25 años, Venezuela podía considerarse uno de los países privilegiados en el mundo.
El ingreso per capita, según reportes del BCV rondaba los $ 4.000,00.
La inflación anual era de un solo digito.
Las reservas internacionales sobre los $ 10.000, MM. Un crecimiento que había sido sostenido durante muchos años.
Si observamos los renglones; Consumo de energía y acero, estos eran, proporcionalmente, de los más altos de la región latinoamericana y mundial. Podríamos concluir, que los indicadores macro económicos eran positivos.
Entonces, ¿Qué paso?, ¿Por qué de allí en adelante entramos en barrena?
Aunque las causas verdaderas de esta debacle debemos endosárselas al agotamiento y posterior fracaso del modelo RENTISTA, o de distribución de la renta, no es menos cierto que los actores; tanto sociales, como políticos, permitieron que el modelo se agotara; unos al permitir su agotamiento y los otros al no forzar su rediseño.

Veamos estas cuentas: Desde el año 78 hasta nuestros días han ingresado al país mas de $ 900.000MM de los que al menos se fugo un 60%, sin haber generado ninguna inversión reproductiva. Y que no regresaran, ni siquiera parcialmente, amenos de que cambien de manera radical las condiciones y el modelo de desarrollol.
A lo largo de los últimos 70 años de vida republicana, En los cuales pasamos a ser de un país rural a un ser país medianamente desarrollado, (hasta esta implosión de los últimos 6 años) podemos ubicar tres modelos que han sido utilizados como herramienta para el desarrollo del país.
1.- Enclave petrolero, que se inicia con las primeras extracciones de petróleo durante la época de Gómez, y el cual marca el comienzo de la utilización de los ingresos petroleros como instrumento de desarrollo del país.
2.- La siembra del petróleo, época de López Contreras, en la que se empieza a consolidar el modelo rentista iniciado tímidamente durante el enclave petrolero.
3.-Modelo rentista; consolidado desde el inicio de la época democrática y utilizado hasta nuestros días.
Este agotamiento del modelo, no implica, o mejor dicho, no debería implicar la desaparición total del mismo, sino mas bien lo que debe producirse es su adecuación a los tiempos modernos, dada la característica del estado Venezolano, de ser el mayor generador de divisas del aparato productivo. Esta adecuación, en mi opinión, consiste principalmente en la disminución del tamaño del estado (mega estado), limitándolo a no más de 5 o 6 funciones vitales: (*)
1.- SALUD
2.- VIVIENDA.
3.- EDUCACION.
4.- SEGURIDAD.
5.- INFRA ESTRUCTURA
6.- NEGOCIO PETROLERO.
(*)(pero conservando el estado su papel de diseñador de las macro políticas y de facilitador para el desarrollo del área privada que es a fin de cuentas la que verdaderamente puede generar crecimiento sustentable)

Debemos conservar el negocio petrolero como una de las actividades del estado, dadas las inmensas cantidades de recursos invertidos en el desarrollo de los contingentes humanos que laboran y/o laboraban en la industria, y área en la cual el estado ha demostrado ser capaz. Pero con una modificación, que consiste en la privatización de un porcentaje de la industria (no olvidar que lo que se privatiza es una compañía, no el petróleo mismo) de forma de obtener suficientes fondos para ser utilizados en mas desarrollo del sector petrolero, en programas de desarrollo (generadores de capital, como infraestructura por ejemplo) y en un intensivo programa de recompra de la MAYOR CANTIDAD POSIBLE de deuda externa, e interna.
Acometer así mismo un programa de privatización de las empresas que en manos del estado son ineficientes. Involucrando en este proceso a los contingentes laborales que son parte de ellas, al cancelarles parte de sus prestaciones con acciones, dándoles de esta manera acceso a la toma decisiones, y por ende atándolos al destino de estas. Lo cual indudablemente incidirá sobre los índices de productividad y sobre los resultados económicos de las mismas.
Deberíamos implantar un esquema de CAJA DE CONVERSION durante, al menos, dos años, de manera de poder preparar en ese tiempo todo el andamiaje político económico (Leyes, adecuaciones, modernizaciones, instituciones) que al final permita una libre flotación de la moneda, que facilitaría una adecuada posibilidad de desarrollo y competencia a las industrias nacionales.
La implementación de un esquema de este tipo generaría la reducción de los niveles de inflación; los cuales estarían atados a la moneda de referencia que se escoja y como consecuencia directa de lo anterior, se produciría un reacomodo de las tasas de interés (activas y pasivas) lo cual beneficiaria directamente al presupuesto nacional, al liberar ingentes cantidades de dinero, de otra forma necesario para el cumplimiento del servicio de la deuda no adquirida a través del programa de la venta de parte de las acciones de la empresa petrolera del estado.
Todo esto, sin duda generaría un clima de seguridad a los inversionistas; Tanto nacionales, como extranjeros, atrayendo capitales para la inversión en negocios reproductivos, generadores de verdadero desarrollo.
Romulo E Lander Hoffmann
Amanecerá y veremos
Mayo 2004 .



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