ECONOMíA

ECONOMIAS CONVERGENTES; EL RETO



 

 

América Latina, un Mercado de más de 500 millones de habitantes consumidores con diferentes proyectos políticos, y con marcadas diferencias de desarrollo entre los países que la integran., tiene su mayor reto en hacer converger a sus economías nacionales, si es que desean realmente montarse en el tren del verdadero crecimiento con desarrollo.
La convergencia, implica la igualación o emparejamiento de las economías de los países, especialmente en lo que a los niveles de productividad (de todos los sectores), ingreso per capita y transferencia de desarrollo tecnológico, se refiere.
Obviamente, esta convergencia tiene como punto de referencia, a las naciones desarrolladas.
Nuestros países; En vías de desarrollo, Sub desarrollados o Emergentes; según el caso, pueden y deben buscar esta convergencia. Para ello, existen dos posibilidades ciertas de inserción: El ALCA, o la UE (Unión Europea). Nos toca a nosotros decidir cual de las dos.
Entre estas dos alternativas, existen diferencias sustanciales: La Unión Europea basa su proyecto de integración económica en la cooperación entre países y en privilegiar negociaciones con bloques regionales. A diferencia del ALCA, en la que el tratamiento es de país a país.
La unión Europea, aunque acepta que las dediciones son responsabilidad de los gobernantes, auspicia las consultas con los diferentes grupos sociales interesados.
La Unión Europea, incorpora en su modelo de cooperación, el reconocimiento de las
realidades sociales y de las diferencias económicas, para establecer algunas compensaciones y/o intercambios preferenciales.
Otras diferencias importantes son: El proyecto Estadounidense prioriza la liberalización de los mercados, la profundización de la democracia, la libertad de los derechos civiles y humanos y especialmente la lucha contra las drogas, en tanto que el proyecto de la UE, hace énfasis en reducción de la pobreza, los derechos sociales, los derechos humanos, la inclusión de los marginados y la integración de la sociedad civil.
Podríamos decir que el proyecto de la U.E. tiene un mayor contenido social y promueve la imbricación entre gobierno y sociedad, en la búsqueda de la superación de las desigualdades sociales.
Pero a pesar de estas diferencias, ambos proyectos lejos de ser excluyentes, son complementarios. Dado que ambos coinciden en la necesidad de integrar a la América Latina en el mundo occidental y ambas tienen como objetivo común, la liberalización del comercio.
El reto esta pues, en la escogencia del modelo, o en la posibilidad de adecuación de ambos a las necesidades individuales de las naciones. Solo, que todo ello pasa por la inescapable responsabilidad que como ciudadano tenemos; Que no es otra que la de cumplir con nuestros deberes cívicos para tener autoridad moral para presionar constantemente a nuestros representantes políticos, para que cumplan con la obligación contraída cuando escogieron ser servidores públicos y que no es otra, que lograr el desarrollo social y económico de nuestros pueblos, para que podamos insertarnos en ese mundo occidental, con todas sus ventajas y beneficios.
Amanecerá y veremos.
Romulo E Lander Hoffmann
Julio/13/ 2204


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