ECONOMíA

La devaluación, ¿es evitable?
 



 

 

 Durante dos años el gobierno logro manejar la situación debido a los altos ingresos petroleros, lo que le permitió el anclaje del bolívar respecto al dólar. Hoy por hoy, a pesar de los esfuerzos que por mantener los precios del petróleo han hecho los países integrantes de la OPEP.

Por más que trate de ocultarlo el gobierno, ya esta muy claro el hecho de que la devaluación deberá hacerla, más temprano que tarde.

Durante dos años el gobierno logro manejar la situación debido a los altos ingresos petroleros, lo que le permitió el anclaje del bolívar respecto al dólar. Hoy por hoy, a pesar de los esfuerzos que por mantener los precios del petróleo han hecho los países integrantes de la OPEP, es más que obvio que no han dado los resultados buscados, y, muy por el contrario, aun habiendo "reducido" la producción petrolera en un 20 % aproximadamente, los precios se han seguido deteriorando, aun estando en la época en la que cíclicamente se incrementan debido al inicio del invierno, esto, es sin duda debido a la recesión que pudiéramos decir, es casi mundial, provocando una disminución de la demanda del crudo por parte de los países industrializados. Esto implica que a partir del mes de marzo, cuando la demanda se reducirá, los precios serán aun más bajos, y las consecuencias para nosotros serán severas.

Deberá el gobierno echar mano a los recursos del FIEM y utilizarlos gastos operativos, lo cual, a pesar del decreto, es ilegal hacerlo, dado que contraviene la razón de ser de este fondo y su normativa legal.

Enumeremos algunas de las causas por las que el gobierno deberá devaluar:

1.-la relación de precios interna, es demasiado alta respecto a los precios externos. La causa de este desface, es la inflación interna, que es muy superior a la de la economía norteamericana, quien es nuestro principal socio comercial, cuya moneda es la que conforma la casi totalidad de nuestras reservas internacionales.

2.- La existencia en la practica de un Bolívar sobrevaluado, genera situaciones de especulación y márgenes superiores a los reales, por lo que lo aconsejable es sincerarlo. Siendo necesario devaluar al tipo de cambio más alto del estimado de sobrevaluación, que es, el que más expectativas especulativas genera, quedando la posibilidad futura de ajustar hacia abajo, una vez restablecido los equilibrios en la economía.

3.- En una economía sana; debe existir una relación armónica entre las reservas internacionales y la masa monetaria, la cual debe estar íntimamente ligada a la producción interna y no a la fabricación de dinero sin base productiva (inorgánico), el cual es generador de inflación. Resulta obvio que en nuestro sistema monetario, dicha relación esta alterada, y por lo tanto el exceso de liquidez producido por el presupuesto deficitario, motivara una demanda agregada que presionara a un alza del precio de la divisa, que al producirse, ocasionara más incremento en la base monetaria y en el circulante, y al no haber mecanismos expeditos y apropiados de astringencia generara a mediano plazo "más inflación"

Hasta aquí, algunos de los argumentos que son obligantes, impuestos por la fuerza de los acontecimientos. Pero hay otros que podríamos calificar de muy susceptibles de caer en ellos por la tentación, sin que esto implique emitir juicio de valor por mi parte.

1.- El presupuesto programado para el 2002, es absolutamente incumplible, aun, si no se toman en cuenta los índices de inflación esperados, y con el supuesto negado, de que los diferentes grupos de interés no exigieran ningún tipo de reivindicación, por demás justas, pero inoportunas.(con el perdón del pleonasmo). Una buena solución en este punto, podría comenzar por modificar la ley de presupuesto, que introduce demasiada rigidez en las programaciones presupuestarias.

2.- La deuda interna; Para este momento esta fuera de control, aproximadamente 12.000 millones de dólares (cuatro veces mayor que la dejaron los gobiernos anteriores) y el gobierno sabe, que devaluando esta se diluye ( y sus efectos sobre los tenedores de deuda, son así mismo devastadores )

3.- Devaluar para cerrar la brecha fiscal. Ciertamente, el devaluar produciría una cantidad de dinero mayor al calculado para el momento en que se hizo el presupuesto, por la vía del diferencial cambiario, sólo que esto, generara una inflación agregada, con lo que todos los cálculos hechos para la confección del presupuesto se irían al traste, se deteriorara aun más la situación económica y no desaparecerá el déficit, lo que obligara a una nueva devaluación, más temprano que tarde.

Vemos pues, que por causas obligantes, o por tentación, el gobierno podría estar dispuesto a tomar esta medida, para poder aliviar su critica situación fiscal, pero una decisión así, debería no sólo atender las consecuencias del problema, sino que tendría que estar acompañada de toda una estrategia, que tienda a hacer desaparecer las condiciones que generaran la situación. Por lo que deberíamos preguntarnos:? Que pasa, Porque pasa, y que hacer para que no siga pasando?

1.- Pasa; que las principales causas que generan presiones devaluacionistas, son la Inflación (especialmente la oculta) y el déficit fiscal

2.- Pasa, porque la Inflación es generada principalmente, por un déficit fiscal inmanejable, que "obliga" a la fabricación de dinero inorgánico, que a su vez genera un clima de incertidumbre que produce expectativas inflacionarias desproporcionadas.

3.- Para que no vuelva a pasar, no basta con devaluar. Deberá en primera instancia el gobierno, planificar una estrategia que no sea gradual, que ataque inmediatamente la problemática del déficit fiscal, deslastrándose de los entes improductivos que posee, aplicando el concepto de "costo de oportunidad".

Debe iniciar de inmediato una agresiva política de concesiones para las obras de infraestructura, (Hace cuantos años estamos con el cuento de la nueva autopista a la Guaira?) de manera de inducir una estimulación del sector construcción, y en consecuencia, generar nuevas fuentes empleo.

Debe liberar de controles al aparato productivo, no producir nuevos y ocultos.

Debe abordar una política monetaria y cambiaria coherente y creíble, pero, sobre todo, realizable.

Debe generar un clima de confianza a través de un marco legal respetuoso de los inversionistas. Con esto garantizara el flujo de nuevos capitales aportados tanto por los inversionistas nacionales, como por los extranjeros, Con una política como la actual, de corte Cepalista de la década de los 60, sólo se lograra posponer el problema , ahondar su gravedad y transitar el camino que los países Latinoamericanos transitaron antaño.-

Amanecerá y veremos.-
Romulo E Lander Hoffmann

 



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