ECONOMíA

Socialismo XXI y BCV



 

 

No existe una sola experiencia socio-comunista que haya perdurado en el tiempo, ni mucho menos alguna que pueda mostrar el éxito REAL de sus políticas de “DESARROLLO Y PROGRESO”

En nuestro caso y al mas puro estilo bolchevique, quienes hoy nos desgobiernan han hecho uso de la demolición de nuestras instituciones - esas mismas instituciones que les sirvieron para llegar al poder - como estrategia fundamental y en especial han hecho uso intensivo de una tendencia común en todos los regimenes Comunistas; La intervención de sus Bancos Centrales.

En Venezuela luego de “sucesivas adecuaciones” de la ley que rige el funcionamiento del BCV, quienes hoy nos desgobiernan se han hecho de un control omnímodo sobre la política monetaria y para ello sin prisa, pero sin pausa avanzaron estrategias de generación de matrices de opinión que determinaron que los ciudadanos, es decir nosotros los venezolanos, quizás no hayamos reparado en la importancia capital que tiene el Banco Central de Venezuela (BCV) para la vida de la Nación.
Hoy por hoy poco conocemos del “verdadero” nivel de destrucción al que ha sido sometida esta institución, que en la práctica diaria debería ser garante de la estabilidad monetaria de la nación y Debería así mismo ser el guardián contra la inflación.
Generalmente cuando un Banco Central tiene la capacidad de manejar con independencia plena y con criterios apropiados la política monetaria de un país esto se refleja en estabilidad monetaria que a su vez implica una inflación baja y estable y por tanto se protege el poder adquisitivo de la moneda.

Desafortunadamente en los últimos años el BCV se ha convertido en una gigantesca caja chica que quienes nos desgobiernan han utilizado arbitrariamente y en contravención de las mas elementales normas financieras y/o contables, para el financiamiento de cuanta aventura económica ha pasado por la cabeza del Ejecutivo Nacional Nuestro Banco Central con el correr del tiempo ha llegado a convertirse en una gran imprenta que emite dinero sin valor, cada vez a ritmo mas acelerado.

Una de las causas (mas no la única importante) que ha generado la degradación del Organismo, ha sido la incorporación en sus niveles de dirección de funcionarios con poca o nula experticia en materia financiera y/o monetaria, quienes desatendiendo frecuentemente la opinión de sus técnicos toman decisiones que perjudican y comprometen el futuro del país.

Pasearse por los informes sobre la actividad económica del país que emanan del Banco Central, es encontrase con muchísimas inconsistencias en materia económica, al guiarse estos, mas por referentes políticos, que económicos. Buen ejemplo de ello son las cifras de crecimiento económico que este desgobierno reclama como un logro y que solo es posible gracias a los artilugios y a las “nuevas y novedosas” formulas de medición creadas especialmente para tales fines. Estas cifras de ninguna manera se compadecen con la realidad económica que vivimos y claramente indican que lo que realmente se produce a nivel interno en el país es absolutamente marginal.

Un crecimiento económico REAL debe corresponderse con el incremento de indicadores como la producción de bienes y servicios, el mayor consumo y producción de energía, de acero, el ahorro, la inversión, una balanza comercial favorable, el aumento de consumo de calorías per capita, etc.

¿Es esta la situación REAL del país?

No cabe la menor duda de que estos informes están hechos para justificar las peticiones del ejecutivo, utilizando Sofismas e intentando incorporar “nuevos” paradigmas como el de la falacia de la ventana rota - que consiste en que para determinar si una medida es buena o mala, han de mirarse sus consecuencias a largo plazo para toda la población-

Quizá el aspecto mas notorio de la evolución - involución del gobierno que nos desgobierna esta reflejado en la desestructuración del estado y del marco político y jurídico del país. Tocara pues en su momento el restituir las potestades arrebatadas, entre ellas las del Banco Central de Venezuela.

Una reflexión al margen: Es triste ver como aun muchísima gente es incapaz de reconocer que a pesar de los errores e ineficiencias del periodo democrático 1959 – 1997 la democracia cambio radicalmente y para bien, el perfil de nuestra nación, e insisten en desconocer sus logros.

Son ellos los que quizás, sin querer queriendo, le dan mayor soporte e impulso a quien nos desgobierna, en su intento de llevarnos a esos tristes y hoy revisionistas mares de la felicidad.

El cuadro sigue siendo el mismo; la mayoría de la gente echándole candela a los partidos políticos en vez de marginar definitivamente a aquellos que los manejaron internamente, y lejos de reconocer el papel que ellos como sociedad jugaron en esa realidad; Bien por acción o bien por omisión.

La misma actitud egoísta donde el “YO” es más importante que el colectivo y sin querer darse cuenta de que sin el colectivo, el “YO” no tiene posibilidades.
Son las mismas causas, que aunque vistas desde diferentes ópticas generaron este terremoto social que no es más que nuestro propio reflejo.

Amanecera y veremos.
Romulo E. Lander Hoffmann
http://www.romulolander.com
Nov. 11 2011


 

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