ECONOMíA

Responsabilidad social: ¿individual o compartida?



 

 

En los últimos tiempos, el tema de la responsabilidad social ha entrado con fuerza tanto en el mundo empresarial, como en el de su proveedor básico; la Sociedad Civil.

Erróneamente, se le ha querido adosar toda la responsabilidad de la planificación y ejecución de las políticas empresariales sobre “Responsabilidad Social” (y estadales diría yo) al sector privado de la economía, donde se le exige tanto a las empresas como a las corporaciones una responsabilidad total.

En realidad La Responsabilidad Social, debe ser principio y cometido de las organizaciones humanas en general, lo que incluye tanto a los empresarios, como a los trabajadores que conformas esas empresas y/o corporaciones.

Responsabilizar solo a las organizaciones empresariales de las consecuencias; Tanto de sus acciones como de las acciones del colectivo que en ellas laboran o que de alguna manera con ellas se relacionan, es una insensatez y una manera muy cómoda de escurrir el bulto.

Las organizaciones sociales (dentro de las que se engloban empresas y/o corporaciones) deberían ser socialmente responsables y adquirir un compromiso con el desarrollo social, económico y político de su entorno inmediato, para generar un efecto multiplicador que irradie a la sociedad en su conjunto.

Las organizaciones ejercen su responsabilidad social, cuando prestan atencion a las expectativas que sobre su comportamiento tienen los diferentes grupos de interés involucrados. No obstante, es poco o ninguno el señalamiento que se hace sobre la responsabilidad que tenemos el resto de los componentes de la sociedad civil. Exigimos que las empresas den respuestas satisfactorias respecto al impacto que sus actividades tienen en lo económico, social y medio ambiental, pero…, Cumplimos nosotros con la parte que nos corresponde para que ello suceda?
Tambien últimamente ha surgido el peligroso debate sobre si la Responsabilidad Social de las empresas debiera ser; Voluntaria u Obligatoria. Y digo que es peligroso, porque en nuestro actual régimen de gobierno y bajo la calidad del marco regulatorio que este promueve, con toda seguridad dejaría de ser voluntario, para convertirse en mandatorio.

Por lo que algunas preguntas pertinentes serian:
¿Siendo el Estado el principal empleador, estaría este en real capacidad de cuidar el medio ambiente atendiendo estrictamente las normativas al respecto? ¿Estaría el gobierno dispuesto a asumir la cuota de responsabilidad social que le corresponde, adoptando criterios sobre su gestión empresarial que formalicen las políticas y sistemas de gestión en los diferentes ámbitos; Económicos, sociales y medio ambientales?
¿Estará dispuesto este Estado a asumir la transparencia informativa respecto a los resultados (Los verdaderos) y a permitir el escrutinio de los mismos?
El éxito o fracaso de la generación de una cultura nacional en cuanto a Responsabilidad Social, estará dada en la medida en que se fortalezca a cada uno de los actores y en que se consientice a la Sociedad Civil en su conjunto de que ello no es solo tarea de las empresas y/o corporaciones, sino que los es también de cada uno de los individuos involucrados en la conformación y funcionamiento del sistema, es decir TODOS Y CADA UNO DE NOSOTROS.

Amanecerá y veremos.

ABRIL 2006


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