ECONOMíA

Estanflación y estrategía gubernamental



En mi artículo del pasado mes de octubre, advertía de la posibilidad cierta de que Venezuela entraría en un periodo de Estanflación; a continuación cito parte del referido articulo:

A resultas de esto, cuando nuestro gobierno se disponga a reducir circulante, mediante retiro de masas de dinero, venta de bonos, rebaja de sueldos y salarios, o reduciendo el gasto público, estará directamente contribuyendo con la especulación de los comerciantes e industriales del momento, estará frenando cualquier posible incremento del PTB, y hasta estaría propendiendo a una contracción económica, de impredecibles consecuencias para el consumidor de bajos recursos.

En concreto, la devaluación a la que recurrirá el gobierno, causará inflación y frenará el crecimiento económico, una atípica situación económica que tiene nombre: Estanflación.

En ese momento La inflación no será monetarista, sino devaluacionista.

 

Hoy nos encontramos con la realidad incontestable de que el gobierno dejo deslizar, intencionalmente, el precio del dólar paralelo antes de decretar la salida del régimen de CADIVI de una cantidad de ítems que anteriormente tenían acceso a los dólares oficiales. O sea, el gobierno esta generando intencionalmente inflación. Quizás como estrategia para ponerle la mano a las pocas empresas privadas que aún quedan en pie, aduciendo una supuesta especulación y una escasez “artificial” generada por los comerciantes para subir los precios.

Si revisamos la cifras del BCV podremos observar que nuestra economía ha entrado en una fase de Estanflacion.

Refleja el BCV que la variación porcentual del PIB respecto al año pasado se situó en 0,3%. En tanto que la inflación, anualizada, fue del 29,8%. Resulta obvio pues, que estamos en presencia de este fenómeno.

Desde el año 2003 la economía venezolana se presentaba, en los números, como una economía en fase de expansión. No obstante, también resultaba claro que esta ilusión era el resultado; no de un crecimiento real del aparato económico del país ni de sus medios de producción, sino mas bien de un dañino y absurdo proceso de economía de puertos, aunado a un no menos absurdo incremento de los precios petroleros vía stock market, mas que vía precios reales dada la demanda de los mercados.

Si comparamos las cifras de consumo, encontramos que la demanda agregada disminuyó desde un 10% en el 2008, a un 1,5 % en el primer trimestre del presente año, lo que obviamente indica que se está gestando una depresión de la economía que se mostrará después del segundo trimestre de este año, a menos que los precios del petróleo suban lo suficiente como para mantener el modelo rojo rojito.

Cosa que por cierto luce posible vista la situación política en Corea y su amenaza abierta a Seúl, la percepción de que USA esta saliendo de la recesión y el que los inversionistas se están refugiando en las compras de petróleo a futuro, lo que presiona el precio del crudo al alza.

Las cuentas del BCV también muestran un inmenso déficit de la balanza de pagos ($ 15.000 MM), solo en el primer trimestre, debido a la disminución de las exportaciones petroleras y no petroleras, en comparación con el incremento de las importaciones de bienes de consumo, dado el creciente deterioro del aparato productivo nacional.

En consecuencia, resulta claro que la inflación del presente año, será superior al ilusorio 12 % fijado por el gobierno para el presente año.

Resulta obvio también que la política monetaria no esta encaminada a combatir la inflación, y que a pesar de la contracción de la demanda los precios conservan una tendencia alcista. Mas en aquellos artículos que están regulados, a los que tarde o temprano tendrán que incrementar sus precios. Todo esto en detrimento de los sectores de la población de menos poder adquisitivo.

Aunque en una situación de debilidad de la demanda del consumo resulta difícil ajustar los precios al alza, esto sin duda sucederá en el median plazo. Siendo este desfase inversamente proporcional al tiempo que dure el congelamiento de precios impuesto por el gobierno.

Toda esta situación de controles, congelación de precios, no adjudicación a tiempo de divisas, y sanciones fiscales, se reflejará a futuro como un gran deterioro de la economía del país, en un cuadro de escasez de productos, en una severa limitación de la variedad de los productos ofrecidos y en una disminución de la rentabilidad de quienes producen estos bienes esenciales y no esenciales.

También hay que anotar que si bien es cierto que el ritmo de la inflación se ha moderado, no es menos cierto que el de nuestros socios comerciales es aun mucho menor y en algunos casos es deflacionario, lo que hace mucho mas difícil competir, con los productos importados, a los pocos productores que aun quedan,... Estrategia gubernamental. ?

mayo de 2009

rlander48@yahoo.co

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