ECONOMíA

El déficit ético de la economía



 

 

Para abordar un enfoque realistico sobre la economía, no es suficiente preguntarnos cuanta riqueza tenemos como país (o de cuanta disponemos) ni mucho menos por una prosperidad, la mas de las veces ficticia, que en realidad esconde la otra cara de la moneda; LA POBREZA verdadera. Esto implica que no es suficiente acudir al manido uso del recurso del dinero, ni mucho menos en nuestro caso al parámetro PIB per capita, que solo muestra cifras positivas (maquilladas) apuntaladas por los ingresos petroleros del país.
Habría mas bien que preguntarse por otros factores de medición vitales y determinantes como:

• ¿Qué calidad de vida tiene nuestra población?
• ¿Que capacidad de compra real tenemos?
• ¿Cual es nuestra expectativa real de vida?
• ¿Son nuestros servicios públicos de salud buenos y confiables?
• ¿Forma nuestro sistema educativo elementos verdaderamente productivos?
• ¿Son nuestras libertades civiles verdaderas?
• ¿Está la seguridad de toda la población garantizada?
• ¿Son nuestras fuentes de trabajo producto de la inversión reproductiva y por lo tanto generadora de verdadera riqueza?

Podríamos seguir enumerando muchísimos mas indicadores de medición que más que de crecimiento, lo son de desarrollo y que son los que ponen en entredicho a la ética de muchos de los modelos económicos actuales. (Socialistas o Capitalistas)
Aunque sin duda es más complejo la evaluación de estas dimensiones, son de absoluta necesidad si se quiere tener información veraz sobre el desarrollo socio económico de la población.
Resulta obvio que quien hoy nos desgobierna ha confundido, intencionalmente diría yo, el Wellfar (dadiva gubernamental en nuestro caso) con el Well-being o bienestar socio económico. Ese que solo se produce cuando aunado al crecimiento económico se sucede el DESARROLLO de la sociedad en su conjunto.

En este sentido Amartya Sen en su “enfoque de las capacidades”, insiste en la necesidad de encontrar criterios adecuados para valorar la calidad de vida alcanzada por las sociedades y en tal sentido piensa impostergable evitar que se continúe asimilando el bienestar a la calidad de vida, dada la periodicidad implícita en cada uno de los términos.

No hay duda de que la base mas significativa del enfoque de Sen es el trasfondo ético de la economía y la importancia que este da a la LIBERTAD como condición para obtener una buena calidad de vida. Así como también es indudable que los basamentos éticos de quien hoy nos desgobierna están completamente opuestos al curso de la nueva Economía ética como instrumento para alcanzar un verdadero desarrollo de nuestra Nación.
Ese será el compromiso de Capriles Radoinsky una vez electo Presidente.

Amanecera y Veremos
Rómulo E. lander Hoffmann
http://www.romulolander.com
Marzo 2012


 

TOPE DE PAGINA