ECONOMíA

Crecer involucionando



 

 

Entre nuestros países existen marcadas diferencias en el desarrollo de sus capacidades productivas y en consecuencia en la mejora de sus calidades de vida.

Mientras algunos países logran un rápido crecimiento en sus ingresos acompañado de altos niveles de vida, otros siguen sumidos en niveles de desarrollo que ni siquiera aseguran las necesidades de subsistencia de gran parte de su población y este es el caso de la Venezuela actual, como consecuencia de las antipolíticas de Chávez. Aunque todavía algunos creen no saber si estas son el producto de una ignorancia supina en la materia, o de un plan preconcebido diseñado allende los mares, para destruir completamente lo que va quedando de nuestro modelo económico de desarrollo. Que aunque Uds. no lo crean, era mucho lo que había logrado en apenas 40 años de vida republicana y verdaderamente democrática. Tan democrática, que a pesar del delito de lesa patria cometido por los insurgentes, les permitió en cambio acceder al poder por la vía del voto. Mi percepción es que lo segundo es el verdadero motivo de quienes hoy nos desgobiernan.

Chávez Insiste hasta el cansancio, con algunos números en la mano, que el país ha estado creciendo constantemente y no falta alguno que otro “especialista” que le corrobore sus barbaridades económicas.

Definamos en síntesis que es el desarrollo: “El Desarrollo económico, es la capacidad de un país para crear riqueza que determine mayores niveles de bienestar económico y social de sus habitantes. ¿Es este el actual estado de desarrollo de Venezuela después de 980.000 millones de dólares de ingresos en los últimos diez años del desgobierno de Chávez? NO lo creo.

El secreto de los dirigentes de aquellos países del mundo que han llegado a desarrollarse, no radica en la explotación de países colonizados económicamente, ni en que sus habitantes son superiores desde el punto de vista intelectual. Sino en que estos dirigentes entendieron que la educación de su gente, junto con esquemas de desarrollo económico que permitiera una distribución mas equitativa de la riqueza generada por sus ciudadanos, es la mejor vía para que el esquema sea sustentable.

En todo el globo, las aproximaciones revolucionarias siempre han ofrecido un retórico marco explicativo del atraso o falla en el desarrollo de los países en vías de desarrollo (explotados). Pero invariablemente, no ofrecen un programa alternativo, de acción eficiente. Dado que donde se pusieron en práctica no entregaron los niveles de desarrollo que de sus propuestas se esperaba.

Crecimiento, se puede tener en diferentes formas y con diferentes resultados, Y podemos definirlo como el aumento de la renta o el valor de bienes y servicios finales producidos por una economía en un determinado período. Y a grandes rasgos, el crecimiento económico se refiere al incremento de ciertos indicadores, como la producción de estos bienes y servicios. En tanto que DESARROLLO es la correcta utilización de ese crecimiento del PIB en beneficio de todos los integrantes de la población. Es la implementación de una adecuada, que no igualitaria, repartición de esa riqueza en términos de EDUCACION, SALUD VIVIENDA. INFRAESTRUCTURA Y BIENESTAR SOCIAL.

Se entiende claramente entonces la diferencia entre CRECIMIENTO Y DESARROLLO y se entiende aun más claramente, el malabarismo retórico que hace Chávez cada vez que habla sobre los índices de crecimiento económico del país, de los que por cierto, invariablemente, elimina los indicadores de resultado del sector privado de la economía.

Este malabarismo retórico – contable – macroeconómico, es posible porque el método de medición, para usar una de las frases preferidas de los técnicos del gobierno, es la medición del crecimiento económico en términos del porcentaje de aumento del PIB, que en nuestro caso es relativo, dado que el crecimiento que este muestra, depende hoy día, casi exclusivamente, del comportamiento de los ingresos petroleros.

El campo de los estudios del desarrollo económico es todavía un campo en evolución, necesita de la revisión de los modelos económicos básicos existentes y de la formulación de nuevos modelos que expliquen el comportamiento de economías en vía de desarrollo desde sus respectivas realidades y particularidades.

En definitiva, es imperante para nuestro país la postulación de un modelo de desarrollo que incorpore a todos los sectores de la sociedad y que haga énfasis en su capital humano a través del entrenamiento y la educación de los componentes del modelo, quienes definitivamente tienen gran influencia en el crecimiento de la producción del país por habitante, así como en la utilización de los recursos que la población genera. Por lo que una educación de calidad, que contemple el bienestar del país, independientemente de modelos políticos dogmáticos ( fracasados) y de proyectos personales y autócratas, es imperante.

“Un texto publicado por la CEPAL-UNESCO, titulado Educación y Conocimiento: Eje para la transformación productiva con equidad, afirma que para garantizar un desempeño eficaz en un contexto de creciente equidad, el sistema de formación de recursos humanos debe estar compuesto por establecimientos que sean efectivos en el logro de sus objetivos primarios. Esta estrategia sólo puede ser aplicada mediante la participación activa de un estado que compense los puntos de partida heterogéneos, equipare oportunidades, otorgue subvenciones a los que las necesitan, refuerce capacidades educativas en las localidades y regiones más atrasadas y apartadas, sin adoctrinar a los sujetos del proceso educativo”.

La desigualdad que existe en nuestro país, no puede resolverse con la sola intervención del estado, quien no debe asumir una función docente exclusiva, sino una meramente regulatoria.

En nuestro país no solo nos enfrentamos a diferencias sociales, sino también, actualmente, a profundas fracturas en la trama social y educacional impuestas desde el gobierno con sus políticas de estado unipersonales y excluyentes desde el punto de vista de la multiplicidad de ideas y pensamientos.

Nuestra sociedad civil hoy día es más débil como consecuencia; tanto del implacable bombardeo al que constantemente la ha sometido el gobierno, como a la inconsciente y supina actitud de muchos de los integrantes de nuestra sociedad civil en el Empeño de aniquilarlas. Es por ello que en parte carecemos de instituciones capaces de hacerse cargo de una tarea de la magnitud del confrontamiento necesario para la sana evolución de un país donde todos sus miembros aporten lo que les corresponde en la creación de una patria sana, fuerte y sin esfumados.

Si no, al igual que otros países del planeta, continuaremos creciendo, pero involucionando.

Amanecerá y Veremos

 

 

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